En un futuro cercano, en una época de inteligencia artificial, Marjorie descubre que su memoria está empezando a fallarla. La violinista de 85 años pasa su tiempo junto a su hija Tess, el marido de esta y la copia imperfecta de su fallecido esposo, una versión artificial de Walter especialmente programada para recordarle a Marjorie la historia de su vida.